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De vez en cuando, los pescadores, al entrar o salir de la mar, podemos encontramos con Agentes de la Guardia Civil. Son del servicio de Protección de la Naturaleza, SEPRONA quienes, cumpliendo con su obligación, velan por el cumplimiento de aquellas disposiciones que tiendan a la conservación de la riqueza cinegética, piscícola, forestal, recursos naturales, del equilibrio ecológico y en definitiva del medio ambiente. Por cierto, se dice que al “medio ambiente” le llamamos así porque al otro medio ya nos lo hemos cargado. Justo de esto se encargan estos agentes de la autoridad: vigilar y prevenir que en las muchas actividades de la vida humana, no se agreda esa mitad de la naturaleza que nos queda bien conservada.

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Esa hermosa e intensa labor, no siempre es bien juzgada por algunos “lugareños” pues piensan que reprimen las capturas que ellos venían practicando de forma ancestral, sobre todo actividades como la caza y la pesca, pero por estar hoy reglamentada, determinadas mañas, cuanto menos, son desaconsejadas o ilícitas.

En este tiempo, también en los medios de comunicación surgen las denuncias por truhanerías y corruptelas en materia de urbanismo. Pues hasta ahí llegan los Agentes del Medio Rural en sus competencias, además de vigilancia en vertidos y residuos contaminantes. Deben observar y denunciar agresiones en zonas o a especies protegidas, acampadas, transporte de animales y materias peligrosas y vehículos todo terreno como los nuevos quads y sus estragos…

Tienen que conocer muchísima reglamentación, (somos el 2º país con más legislación del mundo despuése de Italia) desde la Leyes como las de aguas, vertidos, costas, residuos y drogas en animales para engorde, venta ambulante, transporte ganado, productos fitosanitarios, herbicidas, productos para el consumo, materiales pirotécnicos, vuelo de ultraligeros, disciplina urbanística, impacto ambiental, edificaciones y usos en el medio rural, reserva del suelo y actuaciones urbanísticas, vías pecuarias, arqueología, sea submarina o no, Puertos del Estado… y cómo no, ley de armas, de caza y pesca con sus muchos reglamentos. No solo persiguen furtivos, que es lo que se puede pensarse a priori. El Seprona se ocupa de eso y bastante más: Instruir atestados, actas y denuncias de toda esa normativa, buscar y recoger pruebas, indicios o vestigios de cualquier clase relacionados con las posibles infracciones y ponerlas a disposición del Organismo competente o del Juzgado.

Unos dos mil Guardias Civiles componen el Servicio de Protección a la Naturaleza, de los cuales un centenar se encuentran en nuestra región. Bienvenidos estos guardianes porque su sola presencia me hace pensar que tendremos un “Paraíso Natural” durante mucho tiempo, tal como reza en la campaña de reclamo turístico de Asturias, slogan que para sí quiso adjudicarse recientemente la comunidad de Murcia.

Por eso, cuando me vaya de pesca y el Seprona me pida con la cortesía y educación que les caracteriza la documentación, después que comprueben que la pesca y los papeles están en regla, si tuvieran alguna duda sobre el alcance de la Ley de Pesca o el nuevo reglamento de 2006, también comprenderé que no lo pueden saber todo, porque no lo conoce ni la misma Consejera que firmó el nuevo Decreto.

Lo que me pregunto, como pescador deportivo que ni llego a capturar el límite legal de 5 kg., si el SEPRONA vigila y denuncia con la misma intensidad las posibles prácticas ilegales, bien en tierra o en el mar a barcos que no señalan “legalmente sus artes” además las tienen faenando ilegalmente los fines de semana, llevan varias artes, captura de toneladas de alevines que vemos en muchos supermercados, mariscos vedados, los que limpian las sentinas en el agua, los vertidos de las industrias en ríos y rías, etc. Porque, ¿nos atribuirán la falta de recursos a los que menos culpa tenemos? A un amigo submarinista en seis meses le pidieron la documentación cuatro veces. ¿Casualidad o contumacia?

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Hace tiempo que venimos diciendo que a la pesca deportiva se la está acosando, persiguiendo y culpando cuando la escasez de pescado como la sardina, besugo, pixin, merluza y otras especies en vías de extinción son capturas a las que no tenemos acceso los deportivos. Me gustaría ver la estadística de denuncias a los armadores-pescadores y cuantas al cañista o pescador de pedreru por la mala suerte de toparse un pulpo de 980 gramos… algún día las autoridades pesqueras reaccionarán en su inoperancia, pero será tarde.

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  1. Constancio»Archivo del blog » ¿DEFENDERSE DE LA GUARDIA CIVIL?
    [...] Pero, alguno parece que no se entera y a veces, no queda más remedio que “denunciar al denunciante”. Parece…

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